LA 'FIESTA DEL BITCOIN' EN MARBELLA QUE ACABÓ EN UN SALTO AL VACÍO

La 'fiesta del Bitcoin' fue una reacción a la pandemia. No había forma de contactar personalmente con inversores así que Javier Biosca decidió organizar un primer evento en una de las mansiones que tenía alquiladas en Marbella. El objetivo era darse a conocer y captar capital para su fondo de criptomonedas. «Me invitó a un par de ellas, pero nunca llegué a ir», dice un abogado del sector que no se fio del 'rey de las criptomonedas'. El bróker llegó desde un pueblo de Toledo para aprovechar el parón pandémico de inversión de las grandes fortunas de la Costa del Sol. Vivió una vida de lujos con dinero de los inversores hasta que esta semana saltó por la ventana de un quinto piso en Estepona, tras ser denunciado por estafa y pasar por la cárcel por unas transacciones que olían mal desde el principio. «Nos buscó para temas de seguridad de las inversiones. No nos fiamos y lo rechazamos», asegura un experto en ciberseguridad de la ciudad.


En el sector del 'cripto' en Marbella su llegada levantó sospechas. No por las fiestas de este estilo, que eran bastante populares. Biosca no era el único que hacía estas celebraciones para captar clientes. Durante un par de años hubo un 'boom' de este tipo de empresarios. Lo que no cuadraban eran sus números. Todos miraban con recelo sus inversiones y sus rentabilidades por encima del 20% en una semana. Algo no encajaba para la competencia. Sin embargo, muchos se fiaron engatusados por los buenos números. «Pagaba la primera semana, la segunda, la tercera… Pero después de un mes desapareció», recuerda a ABC uno de esos inversores, al que dejó 'enganchados' 50.000 euros.